viernes, 21 de enero de 2011

PATATAS CALIENTES: Los Marshalls


Cuando tenía 16 o 17 años, tener un Marshall era sinónimo de tener un buen amplificador. No importaba si ese ampli era un Valvestate y si le enchufábamos un Boss Metal Zone: un Marshall era la puta caña y punto. Sin embargo, no puedo negar que los dos primeros Marshalls que tuve fueron una patata caliente en toda regla.


El primero: Marshall Valvestate 8280


Con 16 añitos, tras trabajar todo un verano, pude al fin comprar mi primer ampli "de verdad": un Marshall Valvestate 8280: Combo con 2x12", 80 W de potencia, distorsión y ¡¡¡CHORUS!!! Se acabó llevarme mi Park (by Marshall) de casa al local de ensayo y del local a casa, ya tenía un ampli gordo para tocar y listo. Para acabar de redondear el sonido, ya que la distorsión del ampli no me llenaba, lo mejoré gracias a las pedaleras y así tener todo un abanico de efectos y distorsiones al alcance de mis pezuñas... Iluso de mí...

Utilicé este amplificador durante 3 o 4 años. Podeis oirlo en todo su esplendor en la primera maqueta de Alterego, combinándose de puta madre con la Digitech RP6 (lo cojonudo es que entonces me sonaba bien la cosa) Después lo vendí a un amigo del cantante de Alterego... y creo que lo he vuelto a ver a la venta en más de una ocasión. Tenía que dar el paso importante y pasarme a los amplificadores de válvulas.

El segundo: Marshall JCM2000 TSL122

Mientras que con el Valvestate siempre tuve la impresión de tener un buen cacharro, eso no sucedió con su sucesor. Para empezar, me costó acostumbrarme a las válvulas: tenía la impresión que tocaba peor, que la distorsión no era potente y que como podía ser que sonara todo tan mal (Again: Iluso de mi...). Por lo menos, esta vez prescindí de pedaleras y tocaba con la distorsión del ampli. 

Pero el ampli tenía problemas: hasta poco antes de venderlo, el footswitch funcionaba horriblemente mal. No consiguieron arreglármelo hasta que llegó Internet y el técnico consiguió los esquemas correctos, diferentes a los que proporcinaba Marshall. Y, en temasde sonido, era un ampli que se quedaba a medio camino en todo: ni el limpio era limpio ni el canal High Gain me daba la chicha que quería. Por si fuera poco, cuando lo vendí, que me costó mucho, DHL le metió un hostión y jodió las válvulas de potencia y la reverb de la hostia. Tras pagar la reparación e intentar que DHL corriera con los gastos, me dieron largas hasta que terminó el plazo de reparación... Cabrones...

Sin embargo, no podré olvidarme de este ampli gracias a dos anécdotas. La primera, cuando Manolo de Alterego lo guardó debajo de las sobrasadas de su suegra. Las sobrasadas chorrearon y lo dejaron perdido de aceite; el ribete blanco que rodea la rejilla de los altavoces se volvió naranja, pero lo mejor vino al ponerlo en marcha y  calentarse las válvulas, el local empezó a oler a sobrasada frita.

El segundo fue cuando Manolo lo utilizó, se le rompió el cable y le quedó la puntita del jack dentro de la base del ampli. Entonces me llama por teléfono y me dice "No te preocupes, que ya sé como arreglarlo. Voy a coger un palo de chupa-chups con una gotita de Superglue en la punta, lo meto en la base, la punta se pega y la saco". Automáticamente, me hice la imagen mental de mi ampli llegando al técnico con un palo de chupa-chups pegado en la base con Superglue y ordené a Manolo que se alejara de mi ampli. Menos mal que me hizo caso.

Con el TSL grabé la maqueta Para los Perros de Alterego, que suena bastante mejor que Razón. Sustituí el ampli por un Pignose G40V y una JBG 2x12 que, para el rock que hacemos Alterego, sonaba bastante mejor. También lo utilicé en los primeros conciertos de The Ugly Bitches, poco antes de venderlo. Aun así, me quitó las ganas de Marshall durante unos cuantos años, hasta que probé el 1987X que aún conservo.

Y con esto, señores, acabo con mis Patatas Calientes. Aunque he seguido comprando y vendiendo cacharros, hace años que no tengo la sensación de estar pasando el marrón a alguien cuando vendo algo; gracias a Internet por lo menos tengo un poco más de criterio a la hora de gastar el dinero.

7 comentarios:

  1. cadan vez que encendias el ampli me entraba hambre tio

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  2. Yo despues de pasar por muchos amplis volvi a marshall, pero al jcm 900 por suerte, y cada vez que esucho la palabra valvestate me tiemblan las piernas

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  3. Los JCM800 y 900 son una buena elección, pero huyo de los JCM2000, tanto TSL como DSL... Menos mal que marshall han espabilado y se han dejado de experimentos últimamente, sacando series como la Vintage Modern

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  4. Benvolgut Bernat: t'escric per comunicar-te la mort del Rock. Aquest és el grup del moment, 'the next big thing', els que més venen i més pàgines ocupen:

    http://www.youtube.com/watch?v=kFRC6r-BBag
    http://www.youtube.com/watch?v=cLeHT4LXFrM

    ...i si et molaren Attack Attack, aquest tema et resultarà interesant...
    http://www.youtube.com/watch?v=rLQBebfEXpc

    El rock ha mort... visca el rock!

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  5. Ets el Xavi o el Sergi?
    Encara que reconec que son dolents com un càncer, s'ha de dir que no em pareixen TAN dolents com Attack Attack...

    Vaig a practicar això de donar voltes amb la guitarra, que sembla que és el futur del Rock... Que hi hem de fer!!

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  6. yo tengo una patata extracaliente llamada marshall mg50df jaja!

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  7. Me siento identificado... Mi primer ampli era (y es que lo tengo por casa) un valvestate de 100w combo, y el segundo un cabezal Jcm2000 dsl. Por culpa de la mierda de publicidad del metal siempre pensé que los marshall molaban (aunque también llevara enchufado un metal zone).

    Por suerte ahora tengo un Laboga, que sin ser de lo mejor me gusta más que los otros.

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